Obama tranquiliza a Japón y otros aliados respecto a China al inicio de gira por Asia

Por Linda Sieg y Elaine Lies TOKIO (Reuters) - El presidente Barack Obama dijo que Washington da la bienvenida a una mayor influencia de China, pero que la interacción con Pekín no será a expensas de sus aliados asiáticos, después de que medios estatales chinos acusaran a Estados Unidos de querer "enjaular" a la superpotencia emergente. Las declaraciones del mandatario estadounidense, destinadas a tranquilizar a Japón y a otros aliados frente a un comentario de la agencia de noticias estatal china Xinhua que también calificó a Estados Unidos de "miope", ponen de manifiesto el delicado acto de malabarismo que tiene que hacer Obama durante una gira de una semana por Asia. Obama llegó el miércoles a Tokio en el inicio de un viaje por cuatro países que se realiza en un momento de creciente tensión en la región y al tiempo que Estados Unidos insta a Corea del Norte, el impredecible vecino de Japón, a no realizar otra prueba nuclear. Obama, que cumple la primera visita de Estado a Japón de un presidente estadounidense desde 1996, deberá calmar el temor de Tokio y otros aliados de que su compromiso de defenderlos frente a una China cada vez más fuerte se ha debilitado, sin perjudicar los lazos vitales de Estados Unidos con la mayor economía de Asia. Tomando en cuenta que Pekín y Washington podrían trabajar juntos en temas como el programa nuclear de Corea del Norte, Obama dijo al periódico japonés Yomiuri en declaraciones escritas: "En otras palabras, recibimos con beneplácito la aparición de una China que es estable, próspera y pacífica, y que juega un papel responsable en los asuntos mundiales". Pero agregó: "Nuestro compromiso con China no viene y no vendrá a expensas de Japón o de cualquier otro aliado". Esas garantías probablemente encabezarán la agenda cuando Obama se reúna el jueves con el primer ministro japonés, Shinzo Abe. Japón, cuyos lazos con China se han enfriado en los últimos dos años, ve más retórica que realidad en la política diplomática y militar de Estados Unidos con Asia. China, por su parte, teme que Estados Unidos esté llevando a cabo una política de contención a través de su red de aliados asiáticos, varios de los cuales tienen disputas territoriales históricas con Pekín en los mares de China Oriental y del Sur. En su comentario del miércoles, la agencia Xinhua calificó la política estadounidense en la región como "un plan cuidadosamente calculado para enjaular al gigante asiático de rápido desarrollo". "Estados Unidos debe reevaluar su sistema de alianzas hegemónicas y anacrónicas y dejar de mimar a compinches como Japón y Filipinas que han estado encendiendo las tensiones regionales con maniobras provocadoras", dijo. Se espera que Obama y Abe den un mensaje de solidaridad después de las tensiones por la visita del mandatario japonés al Santuario Yasukuni de Tokio, considerado por sus críticos como un símbolo del pasado militarista del país. Obama también aseguró a Japón que islas diminutas en el Mar de China Oriental, en el centro de una disputa territorial con China, están cubiertas por un tratado de seguridad bilateral que obliga a Estados Unidos a salir en defensa de los japoneses. El presidente estadounidense también reafirmó el compromiso de Washington con la seguridad de Corea del Sur y dijo que permanecería firme en su insistencia de que una Corea del Norte con armas nucleares era inaceptable. Seúl es la segunda parada en el viaje de Obama por cuatro países, que también incluye a Malasia y las Filipinas.