Por Dario Celis
Gobernación está finalizando la recopilación de información de permisos y concesiones que el gobierno de Felipe Calderón otorgó para operar casinos y juegos de azar. Sólo aquellos establecimientos que cuenten con las autorizaciones correspondientes podrán seguir funcionando.
El padrón va a meter orden a este sector, el cual está valuado en más de diez mil millones de pesos anuales. Incluirá datos como cuántas salas operan en la legalidad e ilegalidad, ubicaciones y cuántas son las concesiones o casinos que puede abrir cada permisionario.
Juegos y Sorteos, que dirige Marcela González, será la encargada de dar a conocer el estatus de los 681 casinos reconocidos, de los cuales 349 operan y 361 se encuentran sin solicitud de aviso de apertura, es decir, que pudieran abrir en cualquier momento.
Se sabe que la limpia acabará de tajo con alrededor de 50 casinos que operan de manera irregular. Los industriales legalmente constituidos confían en que se acotará de forma definitiva a actores que con amparos consiguen mantener abiertas sus salas, a todas luces ilegales.
Se aprovecharon lagunas jurídicas de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que permiten la obtención de amparos o un criterio de excepción regulatoria, lo que da paso a una competencia desleal con operadores y gobierno, que deja de recaudar cuantiosas sumas de dinero vía impuestos.
Aunado a la investigación del equipo de Miguel Ángel Osorio, el presidente Enrique Peña Nieto alista modificaciones a la ley, que data de 1947 y sólo cuenta con 17 artículos que no han sido modificados o actualizados, haciendo de la legislación un documento inoperante.
En las tres últimas legislaturas se quedaron empantanadas para su aprobación nueve proyectos de ley. Tan sólo en la que concluyó el año pasado se quedaron en el tintero tres iniciativas, dos presentadas en el Senado y una en la Cámara de Diputados.
Además, el sector de juegos y sorteos en México estima que de concretarse las modificaciones a la Ley de Juegos y Sorteos, se detonaría en los próximos cinco años un crecimiento de 400%, sumado a la creación de alrededor de 15 mil empleos adicionales.
La AIEJA está convenciendo a empresarios nacionales y extranjeros que las salas de apuestas fomentan negocios que proveen servicios complementarios, y que México cuenta con destinos competitivos a escala mundial que podrían ofrecer como valor agregado a los casinos.
Hablamos de inversionistas de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, Perú, España, Rusia y Eslovenia, que por escándalos de corrupción entre autoridades y políticos optaron por detener inversiones de cientos de millones de dólares que bien podrían destinarse a México.
Sólo esperan que se garantice la certidumbre jurídica en la materia para decidir.

